Friday, May 18, 2012
   
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Monday, 16 January 2012 15:42

Autoayuda: Caso Oscar Pistorius

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Serie: Los múltiples rostros de la Resiliencia

“A nuestro fiel y adorado perrito Nico, quien falleció recientemente, brindándonos su afecto incondicional en momentos de alegría y tristeza, y quien en su condición de ser vivo, fue ejemplo de resiliencia hasta el último momento de su vida – Tu recuerdo perdurará por siempre en nuestra memoria”

Por : Psicólogo Juan José Cañas Serrano. *
MA Marketing Katya Fernanda Cañas Sánchez. *


La vida de Oscar Pistorius es un claro ejemplo de resiliencia, este joven atleta Sudafricano oriundo de Johannesburgo a los de 11 meses de nacido fue sometido a la amputación de sus piernas por debajo de las rodillas, debido a que nació sin un importante hueso en cada pierna, la fíbula, cuya función es soportar el peso completo del cuerpo, y adicionalmente, presentaba una malformación en sus pies, contando con tan solo dos dedos en cada pie, no obstante su condición, es un destacado deportista que ha sobresalido en medio de la dificultad, siendo un fiel seguidor de las palabras de su madre: “El real perdedor no es nunca quien cruza de último, la línea de meta.  El real perdedor es quien se sienta a un lado, sin  intentar competir”.


Marca Pistorius

Cuando se remite a su vida, Oscar resalta el espíritu perseverante de su familia, afirmando que gracias al ejemplo que recibió de sus padres desde su infancia, se convirtió en un hombre que no flaquea fácilmente ante la adversidad, y cuyo sueño es consolidarse como un gran atleta, al margen de su aparente discapacidad.  “Mi historia, ha sido la de un pequeño niño rodeado de amor y el apoyo de su familia, la de un joven que tuvo que experimentar la más profunda pena por la pérdida de su adorada madre, y la de un hombre que busca alcanzar su sueño de ser un atleta. No un atleta discapacitado, simplemente un atleta”.  Oscar no piensa en sí mismo como un discapacitado, no obstante su condición, afirma que acepta que tiene límites como todos los demás pero prefiere centrarse en los talentos que posee.
La actitud de Oscar frente a la vida es definitivamente ejemplar, y tremendamente positiva, no solo por la forma madura como ha afrontado la adversidad, desde temprana edad, sino por cómo ha asumido su discapacidad, haciendo uso incluso del sentido del humor para referirse a esta.
Si bien es cierto, que su actitud frente a su condición ha sido una opción que Oscar ha elegido, la postura adoptada por sus padres fue determinante en la definición de su personalidad, o como él mismo lo describe “La Marca Pistorius”, haciendo referencia a la forma perseverante, incansable y valiente como sus padres les enseñaron a afrontar la adversidad y específicamente la actitud asumida no solo frente a la discapacidad misma, sino a los retos que implica vivir la vida.  “Mi hermano, mi hermana y yo fuimos criados con una regla de acero,  a nadie se le permitía decir: “no puedo”.


Enfrentando una difícil decisión

Los padres de Oscar Pistorius, Sheila y Henk, tuvieron que hacer frente a una difícil decisión, considerar la amputación de las piernas de su hijo, siendo aún un bebé, asumiendo los riesgos que esto implicaba para su vida en forma definitiva o no hacer nada al respecto, implicando esto, incurrir en un problema más serio cuando Oscar iniciara su proceso de crecimiento. Tomar la  decisión de amputar no fue fácil,  los padres de Oscar en aras a seleccionar la mejor opción para su hijo, iniciaron una búsqueda ardua de los mejores especialistas que pudieran ofrecer un diagnóstico claro, que les ayudara a tomar la decisión más acertada, dentro del rango de sus posibilidades y que pudiera proporcionarle a Oscar una vida relativamente normal.  La preocupación de sus padres radicaba en la responsabilidad que implicaba tomar una decisión en nombre de Oscar, los inquietaba  pensar que en el futuro, debido a la doble amputación, y por ende, al tener que enfrentar la realidad de su discapacidad, Oscar diera un vistazo al pasado, y no estuviese conforme con la decisión que ellos habían tomado. Finalmente, los padres de Oscar decidieron autorizar la doble amputación de las piernas por debajo de la rodillas; después de consultar los mejores especialistas en el campo, e incluso visitar a un niño que ya había pasado por una amputación similar y quien llevaba una vida normal usando prótesis, esto último fue definitivo para Sheila y Henk, quienes vieron aliviada su ansiedad al contar con un punto de referencia, pudiendo hacer algunas conjeturas acerca de cómo podría ser la vida de Oscar en el futuro.


Llevando una vida normal

Oscar fue operado a los 11 meses de nacido y recibió su primer par de prótesis seis meses después, cuando tenía 17 meses, los especialistas habían recomendado realizar la amputación tempranamente para que el pequeño Oscar no extrañara la falta sus piernas, y el proceso de adaptación a las prótesis fuera más sencillo, así que, una vez recibido su primer par de prótesis comenzó el proceso de adaptación y superación a su discapacidad.  Oscar habla de los primeros años de su infancia, como el periodo de su vida en el cual moldeo su personalidad, haciendo énfasis en que su familia fue determinante en la formación estructural de su naturaleza competitiva y de la personalidad que lo caracteriza hasta hoy.
En la vida de Oscar fueron determinantes sus padres y su hermano mayor Carl, quien no era discapacitado y a pesar de la pequeña diferencia de edad con Oscar, fue su guía y camarada.  “Donde quiera que Carl fuera, yo iba a su lado, y nuestros padres en vez de detenerme o interferir, después de todo, yo era un niño rotulado como “discapacitado” , me incentivaron a seguir adelante, motivándome a intentar todo, especialmente todo tipo de actividad física.  Cuando miro al pasado, valoro lo difícil que debió ser para ellos darme esta libertad, luchando contra sus instintos naturales de protegerme de cualquier peligro potencial.  Al permitirme gozar de esta libertad, mis padres me enseñaron a ser independiente, a defenderme y cuidarme a mí mismo, en cualquier circunstancia, asumiendo el reto”.
No obstante, que Oscar desde su infancia fue consciente de que sus piernas eran las prótesis y que era diferente a los demás, esto nunca implicó que se sintiera inferior, sus padres le enseñaron a asumir su diferencia con entereza, haciendo uso del sentido del humor en ocasiones, para responder a las innumerables preguntas a las que en ocasiones era expuesto.  “Recuerdo nítidamente unas vacaciones en Plettenberg Bay.  Yo estaba corriendo de arriba a abajo por la playa cuando se me acercaron dos niños mayores que yo, me preguntaron por qué mis pies dejaban huecos en la arena en vez de huellas, yo simplemente les expliqué que aquellos huecos eran mis huellas! Ah exclamaron y empezaron a correr detrás de mí en puntas, tratando de dejar el mismo tipo de huella.  Nunca olvidare ese día.  A pesar de que en aquel momento no poseía la suficiente madurez para analizar claramente el concepto, fue ese día en el que comprendí que la gente te ve exactamente como tú te ves a ti mismo, yo era relajado y seguro y de mí mismo”.


Superando Obstáculos

La vida de Oscar no ha estado exenta de dificultades, a lo largo de su vida, además de su discapacidad, ha tenido que enfrentar duras pruebas, como el divorcio de sus padres cuando aún era un niño, dificultades económicas y la pérdida de su adorada madre siendo aún muy joven.
Los padres de Oscar se divorciaron cuando tenía 10 años, teniendo que vender su casa, los 3 niños se mudaron con su madre y aunque sus padres trataron de no involucrarlos en sus dificultades, asegurándose de que ellos no sintieran que el divorcio iba a deteriorar la relación que sostenían con ellos o a disminuir el afecto que les profesaban.  La situación cambió, la economía de su madre se vio disminuida, tuvo que empezar a trabajar medio tiempo, ya que antes de la separación era madre y ama de casa, tiempo completo, y las salidas y viajes antes realizadas frecuentemente en familia se vieron reducidos, debido a su nueva situación económica.  No obstante, el espíritu aventurero de Oscar y su hermano Carl no se vio afectado, se adaptaron rápidamente a las nuevas condiciones, entrando a tomar ventaja de las oportunidades que se presentaban para explorar y siempre hacer cosas nuevas.

Oscar se adaptó muy bien al uso de prótesis desde el inicio, no obstante, las dolencias propias del uso de estas, siempre han estado presentes, teniendo que hacer frente a cortadas en sus muñones e incluso hacer frente a una neurofibromatosis, que es un desorden del sistema nervioso y causa tumores benignos.  “Mis terminaciones nerviosas fueron creciendo pero al carecer de espacio para desarrollarse, aparecieron los fibromas.  Estos eran terriblemente dolorosos y generaron hipersensibilidad en los muñones, haciendo que cualquier movimiento y particularmente caminar fuera muy difícil.  Inicié un periodo en el que no pude salir de casa por 3 o 4 meses, sin incluso poder asistir a la escuela, tuve que quedarme en casa y estudiar solo.  Perdí muchas clases”:
Los padres de Oscar decidieron dar preferencia a la educación en una escuela normal por encima de una escuela de necesidades especiales, esta decisión fue acorde a la educación que habían iniciado previamente en su casa, Oscar nunca tuvo ventajas por no tener piernas y llevar prótesis, siempre fue tratado por sus padres y sus hermanos como si fuera un niño normal, y nunca se le permitió tomar ventaja de su condición para evitar responsabilidades, sus padres incluso, lo incentivaron continuamente a realizar actividades deportivas y extra curriculares.  Su madre siempre consideró como prioridad  que todos probaran diferentes deportes y encontraran algo en lo que fueran buenos y pudieran practicar después de clases.

Oscar practicó tenis, football, cricket y Rugby antes de interesarse en el atletismo, en inicio, correr no parecía una opción muy favorable, debido a su condición y  el peso de las prótesis que hacía muy difícil practicar dicho deporte.  Por algún tiempo el deporte preferido de Oscar fue el Rugby, pero sin proponérselo, fue desarrollando gusto por correr, el contar con unas nuevas prótesis mucho más livianas “Cheetahs” y el comenzar a entrenar con su nueva instructora Ampie, determinaron su inclinación hacia la práctica del atletismo, al sentir que la barrera del peso era eliminada, Oscar empezó a considerar que podía alcanzar resultados interesantes en el atletismo. En sus inicios como atleta, el público no lo consideraba como favorito, pero sobrepaso todas las expectativas, haciendo un buen tiempo en su primera competencia, más adelante competiría en los juegos para discapacitados en Sudáfrica, aunque en aquel momento, las competencias para discapacitados no despertaron mucho interés en Oscar, quien nunca había tenido mucho contacto con el mundo de las competencias para discapacitados y aún se sentía atraído por la práctica del Rugby.
Poco después de su participación en los Juegos para discapacitados en Sudáfrica, Oscar fue seleccionado para representar Sudáfrica en los Paralímpicos de Atenas en el 2004, donde triunfó, ganando una medalla de oro en la carrera de 200 metros.
La participación de Oscar en los juegos Paralímpicos cambió su visión acerca de los juegos para discapacitados, debido a sus altos estándares y al respecto mutuo entre participantes, Oscar desarrolló interés y admiración hacia este tipo de competencia.
Una de las experiencias más duras que el atleta tuvo que hacer frente, fue la muerte de su madre, siendo aún muy joven, cuando Oscar habla de su madre, se refiere a ella como una mujer increíblemente positiva y amorosa, que nunca escatimó esfuerzos para hacer sentir a sus hijos amados y especiales, después del divorcio, Sheila, se esforzó por tratar al máximo de no modificar las actividades de gozo y entretenimiento de sus hijos y seguir apoyándolos en su espíritu explorador, no obstante que la economía en su hogar no estaba muy bien, adicionalmente, siempre incentivó a sus hijos a seguir manteniendo con su padre una relación cercana, y nunca los involucro en el proceso de divorcio, manteniéndolos al margen del conflicto.
La madre de Oscar era una mujer muy positiva, siempre tuvo palabras hermosas y motivantes para sus hijos, una de las afirmaciones más significativas para Oscar y que determino en buena medida su forma de pensar es la siguiente: “Nunca digas nunca y nunca te des por vencido. Intenta e intenta una y otra vez”.


Compitiendo consigo mismo

Cuando se trata de competencia, Oscar afirma que su filosofía es competir consigo mismo, enfatizando en que la victoria no es contra sus adversarios sino contra sus propias limitaciones.  “El principal objetivo no es competir contra otros atletas.  Claro que es fantástico ganar, pero no importa lo dulce que puede ser el momento de la victoria, es aún mejor llegar de segundo o tercero pero mejorar tu mejor tiempo personal, que llegar primero pero con tiempo que es menor a tu mejor tiempo personal”.
Adicionalmente, el sueño de Oscar es competir en los Juegos Olímpicos, este deseo á conllevado a que la gente y la misma prensa cuestione sus razones para querer participar en los Olímpicos, a dichos cuestionamientos Oscar responde que su deseo está relacionado con la convicción que tiene acerca de sí mismo, se considera un atleta y no un atleta discapacitado, debido a esto, y siendo los juegos Olímpicos una competencia donde se enfrentan los mejores, no entiendo porque no podría hacerlo, sin que esto signifique hacer menos los juegos Paralímpicos, por los cuales siente enorme respecto y en los cuales quiere seguir participando a futuro y afirmando “No soy un atleta Paralímpico, no soy un atleta Olímpico, simplemente soy un atleta”.


Misión de Vida

Oscar afirma que su principal meta en la vida, además de sus metas deportivas, es ayudar a los demás, tiene interés en crear una organización no gubernamental para ayudar a los amputados, financieramente y en la obtención de prótesis, investigando la posibilidad de reducir costos en la producción de estas para beneficiar a aquellos que no tienen posibilidad de adquirirlas.


“Hoy es fácil para mi usar mi nombre para ayudar a otros, y precisamente por esta razón, siento que es mi responsabilidad, hacer mi mejor esfuerzo para crear una diferencia.  Yo creo que muchas celebridades consideran que pueden lograr esto simplemente mediante la donación de dinero a las organizaciones de caridad. Yo nunca afirmaría que las donaciones no son esenciales, pero creo firmemente que es importante estar personalmente involucrado y compartir tu tiempo al apoyo de iniciativas en las que realmente crees.  Hay mucho por hacer en Sudáfrica y en el resto del mundo”.
A pesar de que Oscar es un hombre muy joven ha alcanzado una madurez y claridad de ideas formidables, además de un positivismo arrollador, esto es fácilmente deducible por sus afirmaciones: “Si Dios me preguntara si quiero mis piernas de vuelta, tendría que pensar cuidadosamente mi respuesta, yo no dudo que el haber tenido la discapacidad cambió mi vida. Si hubiera nacido con piernas normales, no sería el hombre que soy actualmente”.  Oscar Pistorius, verdaderamente un excelente ser humano, que encontró no solo el medio para superar sus limitaciones sino el camino que lo llevará a la trascendencia.

*/ Psicólogo Juan José Cañas Serrano, Presidente Capítulo Santander COLPSIC*, This e-mail address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it
MA Marketing Katya Fernanda Cañas Sánchez, Profesora Universidad Sergio Arboleda, This e-mail address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it

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