Testamento de un gran santandereano
El ex gobernador Rafael Pérez Martínez – que fue objeto hace un año de un cálido homenaje organizado por el gobierno de Santander – consignó en sus palabras de agradecimiento, un testimonio de fe en los destinos del departamento.
El creador de la Comercializadora Terpel en Colombia; el autor de las obras del Estadio Departamental Alfonso López; el promotor del nuevo hospital Universitario de Santander; el mandatario que inauguró el nuevo aeropuerto de Palonegro y la autopista a Barrancabermeja, rindió su jornada y fue sepultado la víspera en Bucaramanga.
Fueron sus palabras, escritas de su puño y letra, un testamento para las futuras generaciones. Por tal motivo, el diario EL FRENTE, sintiéndose tan cercano a su distinguida familia, ha querido reproducir lo que fueron las frases que inspiraron el testamento del brillante caballero que desempeñó la alcaldía de Bucaramanga y la Gobernación de Santander, la gerencia regional de ECOPETROL, la presidencia del Club Atlético Bucaramanga y de la Junta de Deportes de Santander. Estas fueron sus palabras:
“Profunda es mi gratitud con ustedes, por este generoso reconocimiento en el cual se empeñaron, agradecimiento que es mayor por su presencia y compañía. En nombre de mi familia, de Beatriz mi esposa, quien me acompañó durante todos estos años con su apoyo y su consejo, y en el mío propio, les expreso de nuevo mi reconocimiento y complacencia.
Reconforta mi espíritu el ser objeto de un acto como este, después de llegar al final de una larga y provechosa jornada de servicio a mi tierra. Gracias a Dios y al ejemplo de mis padres Carlos e Isabel, logré culminar los proyectos que me preocuparon, disfrutando siempre del respaldo y afecto de mis conciudadanos, en especial de aquellos que me acompañaron durante mis actividades en los sectores privados y públicos de nuestra región.
Quienes por designios temporales asumimos entusiasmados el poder de gobernantes, con el ánimo de mejorar las condiciones de vida de nuestros coterráneos, y logramos los objetivos propuestos, podemos sentirnos satisfechos del cumplimiento de nuestra misión. Seguro estoy de haber sido fiel al compromiso de mis deberes como ciudadano y como hijo de esta tierra.
En mi paso por la empresa privada de Bucaramanga conté en todo momento con el respaldo decidido de los dirigentes gremiales, que permitieron convertir en realidad aquellos proyectos de obras tangibles y perdurables, para el desarrollo económico y social de Bucaramanga y Santander.
No puedo dejar de citar el nombre de un gran amigo y colaborador en mis actividades empresariales, Mario Serrano Arenas.
Estimo justo traer a la memoria de Ustedes, los nombre de personajes de la época, sin cuyo concurso y colaboración no habría sido posible realizar una seria de obras que nuestro departamento exigía, entre ellos los señores: Mario Galán Gómez, Pedro María Buitrago, el Presidente Pastrana Borrero, Camilo Gómez, Jorge Reyes Puyana, Alfonso Gómez Gómez, y otros eminentes santandereanos quienes desde las altas posiciones oficiales, trabajaron armónicamente por nuestro departamento.
Cumplir una misión en la actividad privada generalmente nos conduce a cargos de mayor representación ciudadana en el sector público. Como alcalde de Bucaramanga, cuando nuestra urbe se asomaba al nuevo orden de la producción y al incontenible desarrollo urbanístico, tuve una experiencia aleccionadora y positiva en todo sentido.
Es preciso mencionar el nombre de TERPEL, como uno de mis caros afectos durante varias décadas. Todos podemos recordar la crisis producida por la escasez de combustible en épocas de invierno, como la que ahora padecemos. La gasolina, el gas propano, el ACPM, hasta la misma energía eléctrica escaseaban en todo el oriente colombiano, por el cierre de las vías terrestres que ocasionaba el desabastecimiento.
Con el apoyo de Mario Galán Gómez e Ignacio Cano, se proyectó y se llevó a la realidad el Poliducto Barrancabermeja-Bucaramanga y la estación terminal de Chimitá, además de otras obras que ampliaron el cubrimiento de sus servicios a otras zonas del país. TERPEL se extendió dentro y fuera de Colombia convirtiéndose en la gran aliada de ECOPETROL para el abastecimiento de combustible.
Hoy parece como un recuerdo de nuestro pasado, con la nostalgia que genera aquello que se nos ha escapado de las manos. Los santandereanos somos creativos y emprendedores, pero cuántas empresas que aquí nacieron ya no están con nosotros porque emigraron de Santander, ante la mirada complaciente de quienes el parecer perdieron todo sentido de pertenencia.
Llegar al cargo de Gobernador de Santander, me permitió desarrollar una serie de obras vitales. El Aeropuerto Palo Negro, la remodelación del Estadio Alfonso López, la apertura del Hospital Ramón González Valencia, son obras que el departamento requería y que hoy todavía disfruta.
Hoy es necesario reconocer la importancia del nuevo aeropuerto, recordando la visión de quienes adelantaron tal empresa. Mi especial afecto por el deporte, me motivó para tomar la bandera de Coldeportes como presidente regional, logramos dotar a Bucaramanga de la entonces más moderna unidad deportiva en el país, que fue modelo de construcciones para el deporte en Colombia. En esta tarea que demandó varios años, debo reconocer la colaboración de quienes compartían la inquietud por el deporte santandereano. Pienso hoy que los resultados de esa época, justificaron plenamente el esfuerzo y tiempo dedicado para convertir a Santander en una potencia deportiva.
Estos y otros son testimonios palpables de mi actividad pública y privada, que hoy me llenan de satisfacción, por haber cumplido el compromiso adquirido con mis coterráneos, sin interés distinto al de servir a Santander.
De especial manera acepto complacido este homenaje, que con la amistad de todos ustedes, es el generoso premio a una vida de servicio a la comunidad. Reitero mis sentimientos de gratitud y los de mi familiar, por citar mi nombre como un ejemplo para las generaciones de relevo, en la tarea de hacer cada día más grandes a Bucaramanga, a Santander y a Colombia.
Dios los bendiga a todos. Mil gracias.”
(Firmado) Rafael Ernesto Pérez Martínez
Bucaramanga, enero 12 de 2011.
Fotografías del archivo de EL FRENTE
