Friday, May 18, 2012
   
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Wednesday, 22 February 2012 18:08

¡Conviértete y cree en el evangelio!

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Desde ayer inicia la cuaresma, tiempo de reflexión y cambi.

La tradición de la fe católica, angelicana y protestante marcó el 22 de febrero como el inicio de la cuaresma con la conmemoración del reconocido ‘miércoles de ceniza’. Un signo que para sus creyentes representa recogimiento, reflexión, cambio, ofrenda voluntaria de pequeños sacrificios. La familia santandereana  se reunió alrededor de esta fecha con mucha fe en las diversas parroquias e iglesias de la ciudad y área metropolitana.

Fotos: Heriberto Cáceres/EL FRENTE

Por: Alixon Navarro Muñoz

Redacción Comunidad EL FRENTE

El Miércoles de Ceniza es el primer día de la Cuaresma en los calendarios litúrgicos católico, protestante, y anglicano. Se celebra cuarenta días antes del inicio de Semana Santa, es decir, del Domingo de Ramos.

Este día cae en diferentes fechas año a año, de acuerdo a la fecha móvil de Pascua. Puede acontecer entre el 4 de febrero y el 10 de marzo.

Cuando en el siglo IV, se fijó la duración de la Cuaresma en 40 días, ésta comenzaba 6 semanas antes de la Pascua, en domingo, el llamado domingo de "cuadragésima". Pero en los siglos VI y VII cobró gran importancia el ayuno como práctica cuaresmal. Y aquí surgió un inconveniente: desde los orígenes nunca se ayunó en día domingo por ser "día de fiesta", la celebración del día del Señor. Entonces, corrieron el comienzo de la Cuaresma al miércoles previo al primer sábado del mes.

Imposición de la ceniza

Estas cenizas  que nos colocan sobre la frente, se elaboran a partir de la quema de los ramos del Domingo de Ramos del año anterior, son bendecidas y colocadas como signo de la caducidad de la condición humana; como signo penitencial, ya usado desde el Antiguo Testamento; y como signo de conversión, que debe ser la nota dominante durante toda la Cuaresma.

En el rito católico la imposición de la ceniza es realizada por el sacerdote sobre los fieles. El sacerdote puede hacer una cruz con la ceniza en la frente de los fieles o dejar caer un poco de ceniza en su cabeza. Mientras lo hace puede emplear una de las siguientes frases extraídas de las Escrituras: “Concédenos, Señor, el perdón y haznos pasar del pecado a la gracia y de la muerte a la vida” (Gén. 3:19). “Recuerda que polvo eres y en polvo te convertirás” (Gén. 3:19). “Arrepiéntete y cree en el Evangelio” (Mc. 1:14-15)

Origen del ‘miércoles de ceniza’

Antiguamente los judíos y otros pueblos de Oriente Próximo acostumbraban a cubrirse de ceniza cuando hacían algún sacrificio o como gesto de arrepentimiento profundo. La Biblia menciona múltiples ocasiones y pueblos que utilizaban la ceniza en significado de duelo como en Mt 11:21.

En los primeros siglos de la Iglesia, las personas que querían recibir el Sacramento de la Reconciliación el Jueves Santo, se ponían ceniza en la cabeza y se presentaban ante la comunidad vestidos con un "hábito penitencial". Esto representaba su voluntad de convertirse.

En el año 384 d.C., la Cuaresma adquirió un sentido penitencial para todos los cristianos y desde el siglo XI, la Iglesia de Roma solía poner las cenizas al iniciar los 40 días de penitencia y conversión.

Las cenizas que se utilizan se obtienen quemando las palmas usadas el Domingo de Ramos del año anterior. De acuerdo a la Tradición, esto recuerda que lo que fue signo de gloria pronto se reduce a nada.

También, fue usado el período de Cuaresma para preparar a los que iban a recibir el Bautismo la noche de Pascua, imitando a Cristo con sus 40 días de ayuno.

La imposición de ceniza es una costumbre que recuerda a los que la practican que algún día vamos a morir y que el cuerpo se va a convertir en polvo.

Algunos actos que acompañan  el tiempo de cuaresma

·         El miércoles de ceniza y el viernes santo son días de ayuno y abstinencia.

·         La abstinencia obliga a partir de los 14 años y el ayuno de los 18 hasta los 59 años.

·       El ayuno consiste hacer una sola comida fuerte al día y la abstinencia es no comer carne y es considerado como un modo de pedirle perdón a Dios por haberlo ofendido y decirle que se  quiere cambiar de vida para agradarlo siempre.

·         La oración en este tiempo es importante, ya que ayuda a estar más cerca de Dios para poder cambiar lo que se necesite cambiar al interior de cada quién.

·         El sacrificio, palabra que significa  "hacer sagradas las cosas", debe hacerse con alegría, ya que es por amor a Dios.

·         “Cuando ayunéis no aparezcáis tristes, como los hipócritas que desfiguran su rostro para que los hombres vean que ayunan; en verdad os digo, ya recibieron su recompensa. Tú cuando ayunes, úngete la cabeza y lava tu cara para que no vean los hombres que ayunas, sino Tu Padre, que está en lo secreto: y tu padre que ve en lo secreto, te recompensará”. (Mt 6,6)”

Imponerse la ceniza no es un rito mágico y significó para los feligreses santandereanos  arrepentimiento, penitencia, pero sobre todo conversión; además de marcar el inicio del tiempo de la Cuaresma, que deben ser un tiempo de reflexión de nuestra vida, de entender a donde vamos, de analizar como es nuestro comportamiento con nuestra familia y en general con todos los seres que nos rodean y en los distintos entornos donde nos desenvolvemos.

Hablan los feligreses

José Naranjo

“La imposición es una tradición que ha existido para muchas personas  y es una creencia que tiene  muchas personas, no es de ayer, ni de hoy es de mucho tiempo atrás; el cree en esto asiste a estos oficios religiosos y se coloca la ceniza aunque mucha gente lo hace más por tradición, que por fé”. 

 

 

 

 

 

 

Esposos Fernando Martínez Tapias  y Diana Mayerly Jaimes Moreno

“La imposición de la ceniza es un compromiso  que debemos tener con  Dios para que todo aquello que hemos estado haciendo mal se transforme en obras buenas, para que podamos arrepentirnos, mejorar y cambiar. Es un recogimiento con Dios porque todo lo que tenemos en nuestro ser interior necesita ser cambiado”.

 

 

 

 

Gloria Inés Rueda Roa

“Este ritual de la fe católica nos invita a una conversión de nuestra vida, siempre me he puesto la ceniza después de los 8 años  desde que tuve uso de razón y sobre todo cuando aprendí que las consecuencias de caer en pecado”.

 

 

 

 

 

 

 

 

Para Ana Dolores González, quien sobrepasa las 7 décadas marcadas notablemente en su rostro, la ceniza es mucho más que una tradición, es la mejor forma de tener un acercamiento espiritual con el creador.

“Lo hago porque soy muy católica  y lo hago  con mucha fe,  me puede servir para cambiar aquellas cosas que no están bien. Yo vivo desde hace las de 50 años en Girón y siempre veo la cantidad de personas por esta época colocándose la ceniza”.

Su expresión plácida, que solo se logra con el pasar de los años es el fiel reflejo de una vida llevada con el optimismo que quizás a muchos les falta, por el mismo trajinar de la sociedad que olvida que con estas ‘tradiciones’ también se puede alcanzar la serenidad para aprender a llevar los dilemas y situaciones de la vida misma.  

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