Millares de personas salieron a las calles para participar en la jornada del viacrucis, transportando una pesada cruz de madera que fue colocada junto al campo santo de la ciudad levítica. El madero de la cruz, formado por el tronco de un gigantesco eucaliptus, fue colocado en lugar visible, en uno de los monumentos religiosos que guardan las cenizas de personas fallecidas durante el último siglo. Los cargueros hicieron penitencia llevando sobre sus espaldas este símbolo de la humildad y de la reconciliación.
A pesar de las pésimas condiciones de la carretera entre Girón y Chocoa, - atribuibles a la falta de interés de la alcaldía de Girón y de las autoridades departamentales – mas de cuatrocientos vehículos cruzaron la frontera entre los dos municipios, transportando a peregrinos y penitentes, que acompañados de sus respectivas familias, depositaron el homenaje de su fé católica en el templo parroquial de la Ciudad Levítica.
Derroche de inteligencia y talento en los labios de los oradores sagrados, que como Monseñor Pimiento y el Padre Landínez, ofrecieron la cátedra religiosa y revivieron desde el púlpito la enseñanza religiosa que nos deja el misterio del Calvario. Ofrendas para apoyar el culto y millares de comulgantes, que ingresaron al templo parroquial, donde estaban dispuestas numerosas imágenes religiosas, que fueron transportadas por las vías públicas en señal de recogimiento y oración.
Después de la jornada de oración y penitencia volvieron a sus lugares de origen los turistas que dejaron consignadas en el templo parroquial de Zapatoca y en la Capilla de Santa Bárbara, sitio de la velación del Santo Sepulcro, sus plegarias y súplicas, su expresa voluntad de seguir practicando la convivencia material y espiritual, recomendada por los predicadores de la jornada religiosa.
La excelente vigilancia de la policía nacional, el apoyo de la Defensa Civil y la presencia de las bandas de marchas de los magníficos colegios, honraron las procesiones de Semana Santa en Zapatoca. Las trasmisiones de los sermones, a cargo de las emisoras Radio Lengerke y Radio Láser, y del canal local de televisión, los informes elaborados para el Canal Regional de Televisión y todo el cubrimiento de los medios de comunicación al servicio de la causa religiosa de un pueblo, que ha preservado sus valores espirituales.
Varias personas grabaron los sermones de Monseñor Pimiento Rodríguez, uno de los grandes filósofos y teólogos de la Iglesia Católica Colombiana, que a sus noventa y dos años de edad sigue dando ejemplo de fortaleza y consagración al servicio de la dirección espiritual de su pueblo.
Un anciano y venerable patriarca de la Iglesia Católica Colombiana, el arzobispo José de Jesús Pimiento Rodríguez, con noventa y dos (92) años de edad, recorrió kilómetros de vías durante las procesiones de Semana Santa, en compañía del Cura Párroco de Zapatoca Juvenal Landínez Porras y de otros miembros del clero secular, durante una de las jornadas religiosas mas intensas y de mayor concurrencia en el departamento de Santander.