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Aterrador informe sobre la violencia en Colombia



Fríos, indolentes e indiferentes, los colombianos hemos venido registrando la escalada de violencia contra los líderes sociales de las zonas productoras de estupefacientes, donde los cultivos ilícitos están bajo el control de grandes mafias que manejan ejércitos privados y que aplican la pena de muerte a quienes se empeñan en aceptar la política de sustitución de cultivos ilícitos, pactada con las guerrillas de las FARC en los  Acuerdos de Paz que firmaron con el gobierno del expresidente Juan Manuel Santos Calderón. 

Las cifras sobre el incremento de los asesinatos selectivos, la violación de menores entre 10 y 15 años que se ha convertido en una pesadilla para el país, junto con los desplazamientos de familias campesinas condenadas a dejar sus bienes, sus labranzas y sus animales domésticos por temor a la presión que ejercen los grupos armados ilegales, han impresionado a la comunidad internacional. La coexistencia de los campesinos con grupos criminales en las zonas de frontera, hace parte de los ingredientes de perturbación que estamos padeciendo en Colombia, sumado a la oleada de migrantes venezolanos que llegan todos los días al territorio nacional, en busca de mejores oportunidades para sus familias.

Los cultivos de coca, que superan la cifra de las doscientas cuarenta mil hectáreas en los territorios del Cauca, Nariño, Caquetá, Putumayo, Guainía, región del Catatumbo en Norte de Santander y sectores del Urabá antioqueño, han provocado una reacción mundial, por el cambio de mentalidad que premia la audacia de los narcotraficantes y grupos emergentes, empeñados en conseguir mayores ingresos a costa de la dignidad del pueblo colombiano.

Las estadísticas reveladas esta semana por el observatorio nacional del Instituto de Medicina Legal, adscrito al Ministerio de Justicia, revelan que en el último año han sido asesinadas en Colombia 12.130 personas y se han presentado 20.832 casos de suicidio, todo esto sumado al crecimiento de las cifras sobre violación de menores y embarazos prematuros de 5.713 niñas menores de catorce años, que se han convertido en ‘madres cabeza de familia’.

El consumo de estupefacientes ha comprometido la salud de numerosos niños y jóvenes de escuelas, colegios y universidades, que han caído en las garras del consumo de narcóticos, que está destruyendo a la humanidad. Hace varios años, se creía que Colombia era simplemente un país productor de estupefacientes para atender la gran demanda del mercado mundial de narcóticos.

Sin embargo, en los últimos veinte años los niveles del consumo en adolescentes se dispararon y el problema del consumo de narcóticos se ha convertido en una epidemia nacional.

El proceso de paz con las guerrillas de las FARC ha comprometido grandes recursos de las rentas de la nación para pagarle un  sueldo mensual a once mil ex combatientes de la subversión y el terrorismo, que la administración del ex presidente Juan Manuel Santos convirtió en empleados públicos, con asignaciones mensuales equivalentes a dos salarios mínimos, para premiarles por su decisión de acogerse al proceso de reconciliación, que les está permitido disfrutar de impunidad y gozar de representación en el Congreso de la república.

La mayoría de las bandas de narcotraficantes y grupos guerrilleros de las FARC y del ELN gozan de la protección de la dictadura de Venezuela, que les ha asignado a muchos de ellos el control de algunos territorios fronterizos con Colombia y con la hermana república del Brasil. Al presidente de Colombia Iván Duque le ha tocado conseguir aportes de la comunidad mundial para sostener un millón setecientos mil venezolanos que han abandonado el vecino país, por la represión que ejerce la dictadura de Nicolás Maduro, responsable de la mayor tragedia humanitaria que haya conocido nación alguna en el mundo. Es la razón por la cual, la violencia de narcotraficantes, guerrilleros y bandas emergentes, seguirá siendo una utopía, porque a lo largo de nuestras fronteras con Venezuela circulan todas las expresiones de la violencia que imponen las cuadrillas de bandidos que gozan de la protección de la dictadura venezolana.
 
 
Publicacion: Viernes 28 de Junio de 2019 
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