shemaleup.net javup.org femdomup.net vrpornsex.net bdsmup.net comicsup.net Los ‘tres gatos’ de la lucha anticorrupción | Editorial | Opinión | EL FRENTE
 
 
 
 
 
Indicadores Económicos
 
 
 
 

Opinión - Editorial


Los ‘tres gatos’ de la lucha anticorrupción



El banquete que se quisieron dar las ratas de la corrupción en Colombia fue sorpresivamente interrumpido por los sabuesos de la Fiscalía General de la Nación, de la Contraloría General y de la Procuraduría General, los ‘tres gatos’ que salieron a perseguir a los ratones incrustados en algunas alcaldías y gobernaciones del país, agazapados en sus cargos, amparados en la declaratoria de la ‘conmoción interior’ que entró en vigencia el pasado mes de marzo con motivo de la pandemia del coronavirus.  ¡Era la oportunidad para recuperar gran parte de los costos de la reciente campaña electoral!

Como ‘a la sombra del enfermo come el alentado’, algunos personajes audaces de la burocracia oficial, de las alcaldías y de las gobernaciones, que siempre se han enriquecido a la sombra de la contratación oficial, aprovecharon la coyuntura para crear artificiosamente empresas comerciales a nombre de sus amigos políticos y testaferros, para repartirse los contratos, como si se tratara de ‘manejar plata de bolsillo’, como la gran oportunidad para conseguir dinero fácil, bajo el estribillo de que ‘lo que no cuesta, hagámoslo fiesta’. Los alcaldes comprometidos en delitos de peculado por acción, creyeron que nadie los estaba vigilando, porque al amparo de las normas de ‘conmoción interior’ se rompía transitoriamente el ordenamiento legal.
 
Los vieron repartiendo mercados y recogiendo las firmas de incautas y empobrecidas familias, explotando la pobreza y la ingenuidad de las masas populares, sobre unos listados ficticios, donde se anunciaban enlatados, encurtidos, jamón, queso, harinas, chocolate, café y otros productos, que en algunos casos eran falsas ilusiones, porque los distribuidores de los productos habían saqueado esas ‘ayudas humanitarias’ que se convirtieron en festines municipales, patrocinados por funcionarios sin escrúpulos, que se quedaban con parte del botín.

  En los almacenes y depósitos de víveres y abarrotes se fraguaron las compras de productos básicos para las familias pobres, productos adquiridos a unos precios escandalosos, dentro de esta economía de guerra que estamos padeciendo en Colombia y en el mundo. Pero, además, los monarcas de las alcaldías, los nuevos dueños del poder, colocaron a sus familiares a repartir las ‘ayudas humanitarias’ con lista en mano, para que nadie de su entorno familiar o político pudiera ser excluido de estos actos de generosidad.

La borrachera del triunfalismo electoral, que dejaron las elecciones regionales del 27 de octubre del año pasado, no había terminado en marzo de este año, cuando comenzó la pandemia del coronavirus, que fue el pretexto para romper el ordenamiento jurídico en algunos municipios de Colombia. Era el momento para iniciar el reparto de bienes de consumo, que en algunos municipios y departamentos de Colombia los llevó a tomar venganza contra sus adversarios políticos, estableciendo una odiosa discriminación en el reparto de los mercados para la gente humilde.

El Fiscal General de la Nación, Francisco Barbosa Delgado; el Contralor General Carlos Felipe Córdoba Larrarte y el Procurador General, Fernando Carrillo Flórez, son los tres gatos cazadores de esta tenebrosa historia, en la que aparecen comprometidos, suspendidos de sus cargos y destituidos varios funcionarios de las gobernaciones y las alcaldías, donde el fenómeno de la corrupción, que todo lo toca y todo lo corrompe, se encontró de pronto con un grupo de felinos que, con el código penal y con el código disciplinario en mano, han colocado una talanquera para proteger las finanzas de la nación, de los departamentos y de los municipios, con medidas disciplinarias, fiscales y judiciales, que le han colocado ‘tate-quieto’ a la rampante corrupción del país.  

Publicacion: Jueves 21 de Mayo de 2020 
 Comentar... 
 
 

Back to Top

X

Activa la Edición Digital

Regístrate para acceder a nuestra edición digital.