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Pronósticos apocalípticos sobre tercer rebrote del coronavirus en Colombia



Pronósticos apocalípticos sobre tercer rebrote del coronavirus en Colombia  | EL FRENTE
Más de dos mil quinientas personas han muerto durante los veinte días del presente mes de abril en la república de Colombia a consecuencia de la peste asiática, un fenómeno escalofriante que está arrasando al país y al mundo, mientras en los escenarios políticos se distrae a la opinión pública con el fantasma de una reforma tributaria, absurda, inoportuna, inconsecuente e ineficaz, cuando todavía no se sabe cuándo y de qué manera vamos a superar las consecuencias y los efectos de la terrible enfermedad.

El mundo se está acabando por cuenta de la pandemia del covid-19 y aquí, en Colombia, estamos distraídos en una agobiante reforma tributaria, que quiere acabar con el derecho a la propiedad, motor principal de todas las economías del mundo.

Mientras arrecia la pandemia y se conocen sus angustiosos efectos, por la cantidad de personas de todas las condiciones sociales que se marchan cada día hacia la eternidad, el gobierno de Colombia se empeña en colocar nuevas cargas tributarias a los colombianos de la clase media, a los pensionados que dedicaron los mejores años de su actividad productiva al servicio del país,  a las empresas privadas que se han quebrado y que se siguen quebrando por cuenta de la peste asiática, que ha estremecido al mundo y que ha provocado hasta la fecha tres millones de muertos, convertidos en cenizas por la recomendación de las autoridades sanitarias, en el impresionante calvario que ha tocado a los habitantes de los cinco continentes.

No existe certeza alguna sobre la erradicación del covid-19 y sobre la eficacia de las diferentes vacunas que se están aplicando, con la esperanza de encontrar para su mal, remedio. La pandemia ha dejado dolor y lágrimas, con las secuelas de inseguridad provocadas por el atraco callejero, por la multiplicación de las invasiones de tierras provocadas por migrantes extranjeros, la explosión demográfica que heredamos de Venezuela, esa nación que obtuvo hace varios años un desarrollo floreciente y que ahora está convertida en un refugio de bandidos, con una gavilla criminal al frente de la dictadura que comanda Nicolás Maduro Moros, a la cabeza de una coalición de guerrillas y narcotraficantes, que destruyeron el destino democrático del vecino país.

Si Colombia posee actualmente cincuenta millones de habitantes y un millón quinientos mil venezolanos, que huyeron de la dictadura y gozan de los protocolos de protección  que les brindó el gobierno del presidente Iván Duque Márquez, llevando una vida de pobreza a expensas de la caridad pública, con pocas posibilidades de conseguir la reactivación de la economía, que está maltrecha por los efectos de la pandemia, ¿cómo le van a meter una vez más la mano al bolsillo a los pensionados que precisamente adquirieron ese derecho por haber contribuido con sus aportes y con su trabajo, a la fortaleza económica del país?

El ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla Barrera, que quiere lanzar a la hoguera a millones de compatriotas, con nuevos impuestos al patrimonio, a los bienes de fortuna obtenidos a justo título, con el sudor en la frente y con el esfuerzo de quienes se atrevieron a ganarle una apuesta a la vida para amasar una pequeña fortuna, ¿no puede ser que ahora les digan a esos empresarios privados de todos los niveles sociales, que se metan la mano al bolsillo para garantizar la formación profesional gratuita de muchachos rebeldes y disociadores, involucrados en  agrupaciones rebeldes, que prefieren la destrucción del sistema democrático, enrolándose en grupos terroristas, antes de pensar en  ganarse la vida honradamente? Las generaciones no agradecen el esfuerzo del gobierno del presidente Iván Duque por otorgarles el privilegio de estudiar en las universidades públicas, regalándoles la matrícula y los subsidios de alimentación, que no tienen los hijos de los ricos, porque sus padres tienen que pagar exorbitantes impuestos.


Publicacion: Martes 20 de Abril de 2021 
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