Enorme preocupación en Colombia por el fracaso de la política económica | Editorial | Opinión | EL FRENTE
 
 
 
 
 
Indicadores Económicos
 
 
 
 

Opinión - Editorial


Enorme preocupación en Colombia por el fracaso de la política económica



Enorme preocupación en Colombia por el fracaso de la política económica  | EL FRENTE
Las cuentas de caja que debe atender el gobierno nacional están en crisis mientras en el sector privado se cierran las fábricas, los almacenes, los centros culturales, los clubes sociales y una espantosa inseguridad se toma las zonas urbanas y rurales de Colombia.

Para el veintiocho de este mes de abril se prepara un paro nacional INDEFINIDO, que se prolongará más allá de las capacidades del gobierno para conjurarlo, dada la pérdida de legitimidad de los partidos políticos y la indolencia de altos funcionarios del gobierno, como el ministro de hacienda Alberto Carrasquilla Barrera, para entender el momento crítico que padece la nación.

Estos ministros que rodean al gobierno del Presidente Iván Duque son unos soñadores, que se amparan en títulos académicos obtenidos en las mejores universidades del mundo, pero que nunca han cogido una herramienta de trabajo para conocer la realidad social de las zonas agrarias del país.

Un ministro al que le preguntan cuánto puede valer en la casa de mercado un cartón de huevos y se raja en el conocimiento de lo más elemental que es la comida del pueblo colombiano, es un pobre pendejo, como decimos los santandereanos, que le oculta su mirada a la realidad de un país con el corazón destrozado por la guerra de guerrillas, por las bandas criminales del narcotráfico y por la falta de oportunidades para miles de profesionales que egresan de las universidades, sin encontrar una solución laboral, que les garantice su bienestar.

Una nación donde los terroristas y narcotraficantes, al igual que los comunistas de las universidades públicas, golpean a los agentes de la policía, que tratan de imponer el orden y a quienes desarmaron para soltarlos a la calle, al ‘foso de los leones’, que está representados por cuadrillas de terroristas que se tomaron las ciudades y que controlan los grandes centros de enseñanza superior, donde están infiltrados los comunistas y bandidos que promueven los desórdenes.

El orgullo de portar el uniforme camuflado de los militares que cuidan nuestras fronteras, se ha convertido en un riesgo letal para los soldados, que deben desplazarse por zonas rojas, donde el control territorial está en manos de cuadrillas que cuidan los cultivos ilícitos y cobran el gramaje para financiar el conflicto armado, que se le salió de las manos al gobierno del presidente Duque.

Un ministro de hacienda que,  durante la tragedia provocada por la peste asiática, decide, contra la voluntad presidencial, colgarle nuevos impuestos al sector privado que ha hecho enormes sacrificios por mantener abiertas sus fábricas, sus plantas industriales, sus almacenes y su oferta de productos nacionales, para garantizar las fuentes de trabajo y ocupación, que son la garantía de la paz verdadera, debería reconocer su derrota y su incapacidad para leer en la sicología del pueblo colombiano sus angustias y necesidades.

Es el personaje más odiado del gabinete ministerial, porque ha metido al país en unos laberintos económicos insondables, que están provocando el deterioro del poder económico de nuestra moneda, abriéndole las puertas y ventanas a la protesta general que puede desembocar en incendios y saqueos que se vienen venir con el paro nacional indefinido, que estallará el próximo veintiocho de abril.

El partido conservador, que es socio de la coalición de gobierno, con sus catorce senadores y diecisiete representantes a la Cámara, no puede permanecer callado frente a la angustiosa realidad nacional.

La sensatez a la hora de expedir nuevas normas tributarias debe ser la consigna de los congresistas del segundo partido político más importante de Colombia, donde la gloria de haber tenido veintisiete presidentes de la república que defendieron su ideología, debe aparecer con toda claridad, a favor de una acción legislativa responsable para defender a los pobres. Si se aprueba esta reforma tributaria que presentó el ministro Carrasquilla, preparemos para asistir el año entrante al entierro de la democracia.

Publicacion: Miercoles 21 de Abril de 2021 
 Comentar... 
 
 

Back to Top

X

Activa la Edición Digital

Regístrate para acceder a nuestra edición digital.