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Cada municipio debería tener una planta de tratamiento de basuras



Cada municipio debería tener una planta de tratamiento de basuras | EL FRENTE
Los señores alcaldes de la zona metropolitana de Bucaramanga, de cinco (5) periodos constitucionales, llevan veinte (20) años tratando de resolver, en forma colectiva, el problema de la nueva planta de tratamiento de basuras que necesitan los municipios que vierten los desechos sólidos en el sitio denominado El Carrasco, dentro de una zona residencial cubierta por siete (7) barrios que sufren las consecuencias de la contaminación ambiental del sector.

La Corporación de Defensa de la Meseta de Bucaramanga (CDMB), que ordenó el cierre del botadero de ‘El Carrasco’ desde el año 2.012, se ha convertido en ‘Rey de Burlas’, por la incapacidad de hacer cumplir sus propias disposiciones. Mientras la determinación colectiva deba tomarse entre cuatro alcaldes de la zona metropolitana, incluidos Bucaramanga, Floridablanca, Piedecuesta y Girón, ninguno de los cuales se ha atrevido a dar un paso hacia adelante en la solución del problema, será imposible encontrar una salida jurídica, administrativa y política a este delicado asunto.

La industrialización de las basuras es un buen negocio en cualquier lugar del mundo. Lo han demostrado los suecos, los chilenos y los franceses, que han logrado desarrollar tecnologías muy avanzadas, como las que propone el ingeniero santandereano Hecney Alexcevith Acosta Sánchez, director de la Corporación Autónoma de Santander (CAS). Es la razón por la cual ha convocado a los directores de treinta y tres (33) corporaciones regionales, para analizar los futuros programas ambientales en el territorio nacional, uno de ellos, el más grave, la construcción de plantas de tratamiento de basuras en los diferentes municipios de su jurisdicción.

Las plantas de tratamiento de basuras de El Carrasco en Bucaramanga, Barrancabermeja y San Gil no dan abasto para atender a ochenta y siete (87) municipios del departamento, cuando cada población debería tener su zona de reciclaje y de producción de abonos de origen biológico que tienen mercado asegurado. Ese calvario de enviar caravanas de camiones recolectores hacia lugares distantes, dentro de un negocio que aprovechan empresas particulares para influir en las políticas ambientales, ha limitado la acción de los señores alcaldes, a quienes corresponde garantizar el servicio.  

La propuesta del ingeniero Hecney Alexcevith Acosta requiere el apoyo del gobierno nacional y de la administración departamental, para adquirir los terrenos y los equipos de alta tecnología que se deben utilizar en los procesos de transformación de las basuras. La cadena de producción industrial puede convertirse en una fuente de empleo y de ingresos para para los diferentes municipios del departamento. Las pequeñas asociaciones de municipios para sacar el mayor provecho de la industria de las basuras, puede realizarse con fundamento en el código de recursos naturales y ambientales, que aplica el gobierno nacional con las corporaciones ambientales.
   
Publicacion: Miercoles 19 de Enero de 2022 
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