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Santander está en ruinas por causa del invierno y la falta de prevención



 Santander está en ruinas por causa del invierno y la falta de prevención    | EL FRENTE
Nunca antes se había vivido la zozobra que ha causado la ola invernal en Santander, generada por la pérdida de cultivos, miles de hectáreas afectadas, daños en la malla vial, múltiples derrumbes, taponamiento de carreteras y crecientes súbitas, que han devastado el departamento.

Son tantas las emergencias, en esta sección del país, que la capacidad de respuesta se ha visto superada y hay regiones enteras aisladas debido a las emergencias y, hasta ahora, son veintidós municipios en los cuales se ha declarado la calamidad pública.

Los campesinos son los más afectados porque no sólo pierden sus plantaciones, sus animales de granja y el ganado, sino que la poca cosecha no la pueden sacar a los mercados debido a que están incomunicados y las ayudas por las que claman, no llegan, ni desde el gobierno local ni de la Nación.

La situación empezó a salirse de control desde el mismo momento en que se reventó el dique de contención en Puerto Wilches por el río Magdalena, porque ya se habían lanzado las alertas sobre lo que iba a suceder y no hubo una respuesta oportuna y categórica para prevenir la tragedia o menguar las consecuencias.   

Luego en San Vicente de Chucurí, se inundaron quince veredas, por la creciente del río Cascajales, se destruyó la vía y se afectaron cultivos de cacao, pérdidas en ganadería y varios estanques de piscicultura y la solidaridad con los campesinos damnificados aún no se hace presente.

Además, se registró cierre por derrumbes en la vía entre San Vicente de Chucurí y Carmen de Chucurí, inundaciones en Tona con pérdida de cultivos de papa y cebolla y la destrucción de la banca en la vía que incomunica al casco urbano del municipio con el corregimiento de Berlín.

La quebrada La Llorona inundo varias viviendas en San Andrés con daños que perjudican a varias familias y la quebrada La Cristalina, afluente del río Charta, generó daños a viviendas y cierre de vías que afectaron los municipios de Matanza, Suratá, California, Charta, y Vetas, se cayó el puente vehicular en la vereda La Playa y la provincia de Soto Norte quedo aislada de Bucaramanga.

Así podríamos continuar con este recorrido de caos que ha ocasionado el invierno, pero esta no es una lista para echarle sal en la herida a la tragedia, sino para que esta emergencia que se vive sea tomada como el mejor ejemplo de lo que se puede prevenir cuando existe voluntad de acción y preocupación por el bienestar de la comunidad.

Santander está en ruinas por causa del invierno y la falta de prevención de todas las entidades encargadas de velar por los intereses generales del departamento y que tienen la misión de adelantarse a los sucesos con labores encaminadas a atenuar los daños.

Llama la atención, de forma poderosa, que en cada temporada invernal se presentan, como calcadas, las mismas calamidades en iguales sitios y no se aprovecha la temporada seca para ejecutar trabajos que eviten y garanticen la no repetición o mermen los daños de estas tragedias.

Aún queda más de un mes para que se acabe la temporada de La Niña, según pronóstico del Ideam, y no sabemos que más daños se puedan presentar en otras zonas, o en las mismas, del departamento.

Por eso es que exigimos más acción preventiva de los encargados de velar y ponerle fin a esa repetición de la repetidera, que enfoquen tareas de refuerzo para evitar más daños y no sólo las de estrecha vigilancia en las zonas de las habituales tragedias porque, con eso, lo único que exponen es que tienen estrecho el sentido común, y en grado sumo.



Publicacion: Viernes 13 de Mayo de 2022 
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