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Señor empresario Por: José Caicedo Solano



Señor empresario Por: José Caicedo Solano | EL FRENTE
La consecución de la vivencia o la supervivencia, no es el empleo formal en estos últimos 10 años, no solamente en Colombia, sino en todo el mundo. Lo que va más allá de este cuestionamiento , es el ingreso individual o familiar, ya sea con su empleo formal, informal, un rebusque de una rifa , un reciclaje de cajas de cartón recogidas en las calles , o hasta apuestas y venta del cuerpo humano a través de entrega de órganos o lo más grave la prostitución, que está abarcando desde niños hasta adultos mayores en algunos casos por la misma fuerza de tener no el alma viva, como lo pregonan algunas religiones, sino el cuerpo vivo, que ese si es el mortal.

Las  conquistas laborales, en los empleos formales, no son la causa del desempleo, y vamos a ver que si la empresa tiene 50 trabajadores que le vale 100 millones de pesos, al no pagarse los aportes a las cajas de compensación, daría campo para que solo se aumentara la nómina en un 1.5 nuevos empleos, que no representa nada, y si le resta un gran beneficio a una alta franja de seres humanos, que no son los 50, que están en la nómina, sino a los componentes de su familia que pueden llegar a más de 200 humanos, agregando la cadena de empleos que se sigue, teniendo las cajas de compensación familiar.

Un despistado ejecutivo, de una asociación de instituciones financieras, dice que se debe quitar los intereses a las cesantías, como si fuera costo del banco, cuando este beneficio, es un gasto del empresario o patrono. Hay que recordarle a estos “dotores de Harvard”, que quitarle a uno para darle a otro, no aumenta el ingreso, sino que se distribuye la pobreza. Lo grande, es que llegue más ingreso al consumidor y a más consumidores, que lo puede hacer la dinámica estructura capitalista, con justicia social y cero corrupciones.

Entonces, aquello de la “formalidad”, ya tiene que ser un cuento histórico, que ojalá perdure, pero como lo dije antes, es el ingreso lo que vale. Así que, con la constitución y el derecho al trabajo, se deben habilitar fuentes de ingreso, como son las plataformas para un servicio de transporte particular, con su carro, con su avión, con su ferrocarril, con su yate, con su moto y se ha llegado hasta con su cicla. Esto no lo digo yo; se está dando alrededor del planeta azul.

Igualmente, ya el hospedaje debe salirse del esquema de llegar al hotel, para tener una casa de familia en arriendo, poniendo la suya en igual coyuntura y con esto se hacen unas vacaciones más económicas, que no le representa ninguna competencia al sector hotelero, sino que lo obliga a tener mejores servicios y regular los precios por sus servicios.

Nos falta en Colombia, mucha moralidad para tener confianza para sacar y dar servicios, como por ejemplo con un puñado de damas, recorriendo centros nocturnos, en donde al turista se le muestre todo lo de la ciudad, sin prejuicios pecaminosos. Aquí, es cuestión de billete y hambre.

Publicacion: Viernes 24 de Enero de 2020 
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