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Histrionismo y gobierno Por: Jaime Galvis Vergara



Histrionismo y gobierno Por: Jaime Galvis Vergara | EL FRENTE
Hay un aspecto que se está generalizando en algunos procesos de gobierno, la teatralidad, el espectáculo, por lo cual el aspirante a un cargo de gobierno o quien lo ejerce tiende a convertirse en un hombre espectáculo, un funámbulo en un escenario. Esto se ha tornado demasiado frecuente en los eventos de la democracia liberal y en muchas dictaduras.

Quizás uno de los primeros ejemplos de la teatralidad en el poder se presentó en Mussolini, este dictador con actitudes caricaturescas, fue un verdadero comediante en el poder.

Con la expansión de los medios de comunicación, aumentaron los histriones en el gobierno tal como sucedió con Juan Domingo Perón y sus dos esposas (ambas provenientes del mundo del espectáculo). En Brasil llegó a la Presidencia un pintoresco personaje denominado Joao Goulart, el cual inopinadamente, siendo Vicepresidente llegó a la primera magistratura por la renuncia del Presidente titular Janio Cuadros. Al darse cuenta de su escasa popularidad, se dedicó a hacerle oposición a su propio gobierno.

Con el acceso masivo de la población al cine y la televisión, estos medios permitieron que personajes de la farándula adquirieran la suficiente popularidad para llegar a las altas posiciones de gobierno por vías electorales.  En varios casos estos estadistas de pantalla fracasaron. Un caso de estos tuvo lugar en Brasil, donde un empresario de medios audiovisuales y editoriales, Fernando Collor de Mello, llegó a la Presidencia, sus desaciertos provocaron su destitución. En los Estados Unidos de Norteamérica, un actor cinematográfico, Ronald Reagan, alcanzó la Presidencia, tuvo mejor suerte en su desempeño.

En México, el Partido Revolucionario Institucional. PRI luego de una serie de mandatarios adustos y frecuentemente siniestros, llevó a la presidencia a un personaje de los medios audiovisuales, Enrique Peña Nieto cuyo desempeño fue bastante opaco llegando a niveles de impopularidad increíbles.  Su sucesor, no proveniente de los medios periodísticos ha resultado de un histrionismo muy marcado y una verborrea incontenible.

La elección de candidato espectáculo llegó hasta Canadá, primero un excéntrico y jacarandoso Primer Ministro; Pierre Trudeau, manejo la política de dicho país durante varios años, luego apareció su hijo, Justin Trudeau, un pintoresco personaje, proveniente del mundo del teatro y la televisión el cual llegó a ser primer ministro impulsando políticas tales como la ideología de género, el fundamentalismo ambiental, la inmigración masiva y haciendo gala de un histrionismo bastante exagerado. Algo parecido sucedió en Ucrania, donde a los problemas que aquejan al País se agregó la elección de un comediante de televisión a la Presidencia. Hasta ahora sus realizaciones están por verse. 

En Italia hubo un gobernante, empresario de televisión y diarios, Silvio Berlusconi cuyas excentricidades y piruetas políticas le dieron fama mundial, sus exabruptos hicieron historia.

Francia no ha estado exenta del histrionismo gubernamental, personajes como Nicolás Sarkozy y Francois Hollande fueron más conocidos por sus actuaciones farandulescas que por sus realizaciones. En España el nuevo gobierno tiende a tomar un aspecto teatral, muchos desplantes y una total escasez de ideas.

En varios países los procesos electorales tienden a ser carnavalescos y en otros hay dictaduras extravagantes y a veces pintorescas.  En Iberoamérica han sido demasiado frecuentes los mandatarios espectáculo, presidentes de Venezuela vestidos con la bandera nacional; en Colombia, un candidato presidencial se casó en un circo y varios aspirantes a alcaldías toman actitudes de bufones. El mandatario de Bolivia volvió su gobierno un continuo carnaval. Una pareja presidencial en Argentina presentó una prolongada comedia aderezada con un continuo saqueo del erario.

Los síntomas que presenta la democracia liberal en el Mundo son graves, el proceso electoral se tornó una mascarada donde pesan más los desplantes que los planteamientos, más los alaridos que las ideas.


Publicacion: Martes 28 de Enero de 2020 
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