shemaleup.net javup.org femdomup.net vrpornsex.net bdsmup.net comicsup.net La paz inmolada Por: Luis Eduardo Jaimes Bautista | Columnistas | Opinión | EL FRENTE
 
 
 
 
 
Indicadores Económicos
 
 
 
 

Opinión - Columnistas


La paz inmolada Por: Luis Eduardo Jaimes Bautista



La paz inmolada Por: Luis Eduardo Jaimes Bautista | EL FRENTE En estos momentos en que se reviven los falsos positivos, no sería posible que interviniera nuevamente la Corte Penal Internacional, ya estamos en esa paz inmolada y creo que no sea un obstáculo, porque la guerra se ha detenido con los grupos alzados en armas, con algunos que no quieren aceptar ese diálogo, al interior del gobierno y los jefes insurgentes, seguirán desangrando este país en la continuación de esa génesis que no termina todavía.

Leyendo “Misión Jurídica”, lo planteado por la doctora Luz Mary Rincón Romero, las soluciones concertadas por el Estado Colombiano, no han sido posible, en que algunos organismos internacionales como la Corte Penal Internacional, al estar frente a los casos de amnistía por los crímenes cometidos por la FARC, debió intervenir para juzgar a estar personas por sus conductas de lesa humanidad, cuando Colombia aprobó los estatutos para la creación de dicha corte.

Con ello me hace aterrizar en que la historia de las diversas cortes penales, así como los procesos de reconciliación nacional, ha estado siempre presente el dilema entre paz y justicia. En estos casos se ha sacrificado la justicia para inmolar la paz. Todo este memorial con los argumentos bélicos y violentos, para que existiera esa reconciliación entre las partes, se apropió la impunidad.

Aunque no existe una explicación, ni existirá quienes fueron más culpables en el manejo de las políticas y la guerra que declaró el Estado: quienes fueron más culpables fueron los presidentes que tenían esa responsabilidad, pero jamás mostraron la voluntad de impulsar un país sin brechas sociales y lucha por la tierra en un territorio agrario. Resultados que se han incrementado con más pobreza, violencia y grupos delincuenciales, amparados en los narcotraficantes y la minería ilegal. Todo este cultivo social, nos ha dejado como resultado, guerras, pobreza, violencia, masacres, desapariciones y los falsos positivos que nuevamente son noticia nacional e internacional.

El escritor Eduardo García Aguilar, colombiano, residenciado en México, hizo una reflexión muy acertada en la literatura, al escribir un artículo titulado: “El otoño del tirano”, con referencia en las novelas de los dictadores latinoamericanos, una parte de su pedagogía en los coloquios universitarios con “Tirano banderas” de Valle Inclán; “Yo el supremo” de Augusto Roa Bastos; “El recurso del método” de Alejo Carpentier y “El otoño del patriarca” de Gabriel García Márquez, nunca se había pensado que en la Patria del Sagrado Corazón de Jesús, estuviera un personaje que se hizo a la moda de atornillarse en el poder, emulando a Cantinflas en su película “Su excelencia”.

Esta figura entre patrón, patriarca y caballista, revestido de una moral sucia, creador del Centro Democrático que gobierna desde casi dos décadas, y espera seguir en el trono, ha llevado al extremo el aspecto cómico de la figura patriarcal, infalible, energúmena, tramposa y arbitraria, creciéndole su rabo de paja y nariz de Pinocho, frente a la que todos se hincan con servilismo, desde oligarcas nacionales y manzanillos provincianos, ministros, empresarios, banqueros y líderes políticos de otros bandos.

Cada vez que el país florece de asombro por las cosas en que no ha pasado nada, me duele esta patria, cuando internacionalmente lo titulen como el país más violento del planeta, peor que algunos pueblos del África. Ante esta situación, tenía un libro de una investigación que hizo la Fiscalía de la Corte Penal Internacional y el enjuiciamiento de los más altos mandos, un elemento primordial de sus políticas con dos anexos confidenciales que identifican a los más altos responsables, titulado: “Colombia. La guerra se mide en litros de sangre”, allí nos hace unos recuentos de la violencia sangrienta y todos los “Falsos Positivos”, en el contexto político y toda esa trama macabra montada por el gobierno de Álvaro Uribe Vélez y las Fuerza Militares de Colombia.

Se habla de las 6.402 ejecuciones de jóvenes arrancados de sus hogares humildes para justificar combates y ganar prebendas los militares y el gobierno loas de los EEUU. Ante este revivir doloroso, cuando estamos saliendo de la Pandemia del Covid-19, el Presidente Iván Duque no debe tapar ese hecho con el acontecer político que se avecina en la búsqueda de una nueva presidencia de quienes quieren seguir gobernando el país, en una laguna de sangre.

En la próxima columna hablaré sobre la Jurisdicción Espacial para la Paz, que tiene que mostrar muchas otras cosas al país.   
      



Publicacion: Sabado 27 de Febrero de 2021 
 Comentar... 
 
 

Back to Top

X

Activa la Edición Digital

Regístrate para acceder a nuestra edición digital.