Pandemia, tributaria e inconformismo Por: Luis Eduardo Jaimes Bautista | Columnistas | Opinión | EL FRENTE
 
 
 
 
 
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Pandemia, tributaria e inconformismo Por: Luis Eduardo Jaimes Bautista



Pandemia, tributaria e inconformismo  Por: Luis Eduardo Jaimes Bautista | EL FRENTE No existe un país en el mundo que no fuera tocado por la pandemia. A toda esta situación de sanidad pública, se sumó las grandes pérdidas económicas por el desempleo y políticas estatales: la indisciplina social e inexperiencia de una improvisación para guardar las cuarentenas en los picos más altos para frenar contagios y muertes en los países subdesarrollados.

El resultado que se padece, es una crisis pasajera que empezó a caer en lo financiero y fiscal, que con el paso del tiempo se está volviendo permanente y es utilizada en la política social para los recortes, producto del crecimiento de una deuda estatal, que todavía no se ha dado a conocer en algunos gobiernos, entre ellos el que nos interesa: el Estado Colombiano, que antes de anunciar el hueco fiscal, lo quiere tapar con una Reforma Tributaria mediática, impositiva, con una degradación salarial en los trabajadores y empleados con la propuesta de crear más impuestos. Todo puede ser posible, traído de los cabellos, así exista el inconformismo.

No será posible prevenir la irrupción de nuevas pandemias que, por cierto, como todo sugiere, pueden ser aún más letales como el hambre y la miseria. Seguramente no falten ideas de dos dedos de frente sobre posibles alternativas, pero ¿pueden los parlamentarios, desacreditados en este gobierno, por su compra de conciencia, conducir a una acción política para lograr la Reforma Tributaria? A corto plazo, lo más probable es que, después que termine la cuarentena, las personas se quieran asegurar de que el mundo que conocieron no haya desaparecido. ¿Se volverá a la normalidad con esa libertad o se estará amarrado a lo que diga un “Presidente” falso y mentiroso?
 
A todo este ruido y preocupación, repasando las viejas discusiones en economía sobre si los impuestos afectan positivamente o negativamente el crecimiento y el desarrollo, o las calificadoras de riesgo como llama Carrasquilla, quien favorece a los ricos, cuando se está endeudado el país y los intereses crecen. Los académicos callan a la literatura tan variada, porque para todos los que ostentan el poder, existen estudios para sus gustos.

En la dialéctica económica, unos afirman que mayores impuestos perjudican la actividad económica, genera desempleo e incentiva la fuga de capitales. En cambio otros, son ejemplo de países desarrollados, porque brindan crecimiento y bienestar social. Cosa que disminuir la pobreza en Colombia, no es posible por la corrupción y el negocio de los contratos multimillonarios.  

El estado colombiano ha padecido una complejidad del sistema tributario, que lo ha caracterizado por los constante cambios que producen inestabilidad para los contribuyentes, complicación para la interpretación e inequidad por los tratamientos preferenciales a determinados sectores (la banca y financieros), porque el poder económico que se concentra en este grupo, como los gremios empresariales, influyen en la aprobación de las normas tributarias.

Hoy ante esta situación tenemos como resultado las marchas pacíficas, las protestas masivas, por imponer a la fuerza  medidas sin consultar con ese constituyente primario, que es el pueblo que elije los gobernantes, sin que se vean resultados positivos, sino más pobreza y desigualdades sociales, corrupción y falta de garantías, que vulneran los derechos a la vida, porque recurren a la represión que genera vandalismo.  

Existen otros medios, sin acabar con los bolsillos de los colombianos, jamás tocan las grandes fortunas o riquezas en los paraísos fiscales, que deberían contribuir a la capacidad económica (entre ellos existen muchos políticos). La evasión fiscal de las multinacionales, como las empresas trasnacionales de alta tecnología (Google, Apple, Facebook, Redes sociales, Amazon) que apenas paga unos tributos mínimos, porque existe un vacío deliberado para que estos gigantes que trasladan los beneficios a las guaridas fiscales, evadiendo los impuestos. Hay que mirar la economía digital.

Esta reforma tributaria tan nefasta que tiene el Congreso para su estudio, se debe archivar porque no es estructural, no ha tenido consenso en toda la sociedad, el sector privado, los gremios (algunos), los sindicatos de trabajadores y el consumidor. Busca es que los políticos amparados en el asistencialismo para los pobres, recojan votos para las próximas elecciones. La  mejor protesta del pueblo, es no votar por ninguno de estos chupasangres.   

Publicacion: Domingo 2 de Mayo de 2021 
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