¿Libertad de expresión? Por: Lizeth Mayerli Navarro Contreras | Columnistas | Opinión | EL FRENTE
 
 
 
 
 
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¿Libertad de expresión? Por: Lizeth Mayerli Navarro Contreras



¿Libertad de expresión? Por: Lizeth Mayerli Navarro Contreras | EL FRENTE Colombia es un país, donde la libertad de expresión se ha ido coartando por algunos politiqueros que, junto con sus secuaces, quieren imponer sus pensamientos e ideologías, sin importarles la opinión de quienes piensan diferente; pero, ¿Qué consecuencias trae coartar la libertad de expresión en nuestro país?

Antes que nada, es importante informarles acerca del significado en términos normativos de la libertad de expresión, pues de acuerdo con la Constitución Política de Colombia, es un derecho fundamental, que debe garantizarle a todas las personas que quieran de manera libre, difundir sus pensamientos y opiniones, adicionalmente, en el ámbito internacional, existe normatividad que regula este derecho, tal y como lo es la Convención Americana sobre Derechos Humanos, mediante la cual se estipula que toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento y de expresión y que dentro de dicho derecho se encuentra la libertad de buscar, recibir y difundir informaciones e ideas de toda índole, ya sea oralmente, por escrito o en forma impresa o artística, o por cualquier otro procedimiento de su elección (Articulo 13, Convención Americana sobre Derechos Humanos).

Sin embargo, lo que se ha vivido en Colombia en los últimos meses,  ha sido una probable  restricción a este derecho fundamental, puesto que, prácticamente cualquier persona que quiera expresarse sobre asuntos como el presunto financiamiento por parte de grupos subversivos y sectores políticos a la autodenominada “primera línea”, o que esté en contra del vandalismo y los desmanes ocasionados en medio de las protestas, es señalada y condenada injusta e injuriosamente por personas con ideología extremista, quienes implícitamente están restringiendo este derecho a quienes piensan diferente a ellos, es como si solo los que justifican o están de acuerdo con toda  la anarquía generada por las protestas, fueran los únicos que tuvieran el derecho a expresarse libremente.

Y es que precisamente, días atrás, me llamo la atención lo manifestado por una ex presentadora de realities, muy popular en estos días, por sus controvertidos y desatinados tuits, puesto que, injustamente criticó a un cantante de música urbana de gran renombre, porque éste supuestamente no se había pronunciado, ni alzado su voz, frente a la situación en Colombia, como si fuese una obligación de él, estar de acuerdo con la opinión de ella; otro hecho bastante polémico, fue lo manifestado por otro artista muy reconocido, el cual, haciendo uso de su derecho a expresarse libremente, dio su opinión personal, sobre lo que representa para él, el comunismo; esa expresión ocasionó una ola de críticas, muchas de ellas provenientes de sectores extremistas, a los cuales se les dificulta comprender, que éste derecho constitucional, aplica para todas las personas, en igualdad de condiciones, sin importar su raza, sexo, etnia o ideología política.  Y es que ésta situación no sucede solo con artistas de renombre, sucede también con los ciudadanos del común, que muchas veces tienen que guardar silencio y abstenerse de dar su punto de vista, frente a ciertas situaciones sociales o políticas del país, por el miedo a ser señalados, atacados o incluso amenazados de muerte, por la sola razón de opinar y pensar diferente y de hacer uso del derecho fundamental a la libertad de expresión.

No digo que la presunta restricción que están sufriendo la gran mayoría de los colombianos a expresarse libremente, especialmente en redes sociales, provenga solo de un mencionado y extremista sector ideológico, también hay algunas personas que atacan y agreden verbal y hasta físicamente a otras, por el solo hecho de tener un pensamiento diferente; sin embargo, a lo que me refiero puntualmente, es que, lastimosamente una minoría de colombianos, quieren imponer su punto de vista, como si fuese el único, y esto se ha visto muy marcado, en algunos sectores politiqueros, que a como dé lugar están utilizando la estrategia absurda de coartar el derecho a libre expresión, amedrantando al que piense diferente o al que no se ajuste a sus ideales.



Publicacion: Viernes 30 de Julio de 2021 
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