La vida es sueño Por: Jaime Galvis Vergara | Columnistas | Opinión | EL FRENTE
 
 
 
 
 
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La vida es sueño Por: Jaime Galvis Vergara



La vida es sueño Por: Jaime Galvis Vergara | EL FRENTE
Desde el nacimiento de los Estados Unidos de América se creó la ilusión de una sociedad ideal. Unos colonos puritanos diseñaron un sistema de gobierno que consideraban una democracia perfecta. Con las dimensiones territoriales reducidas de las trece colonias originales comenzaron a agrandar el territorio por medio de compras y de conquistas militares contra un país vecino débil y pésimamente gobernado.

El Siglo XIX empezó con un optimismo desbordante, los triunfos contra México, la conquista del Oeste, la expulsión de grupos indígenas y el descubrimiento de oro en California, abrieron esperanzas de una prosperidad ilimitada, pero todo esto se desplomó con la catástrofe de la Guerra de Secesión.  El enfrentamiento del Norte antiesclavista con el Sur partidario de la esclavitud. En esta hecatombe murieron más norteamericanos que en cualquier otro conflicto bélico de la Historia del País. Con el triunfo del Norte, el Sur fue arrasado con sevicia, creando una fractura en la unidad nacional que duró décadas.

El Norte con una inmigración masiva inició una industrialización acelerada. Mientras el Sur se sumió en el estancamiento. A finales el Siglo XIX el idealismo con el que se creó la Nación, empezó a resquebrajarse. Mandatarios arrogantes apoyados por unos medios periodísticos corruptos iniciaron acciones abusivas en Centroamérica y el Caribe. Maquinaron la separación de Panamá de Colombia con el fin de apropiarse del istmo para construir el Canal interoceánico. Usando como pretexto un accidente que destruyó el Acorazado Maine en la bahía de La Habana, declararon la guerra a España, país que se encontraba en una profunda crisis, arrebatándole, los territorios de Puerto Rico, Filipinas y produciendo la “Independencia” de Cuba.

A base de pretextos parecidos se fraguó la participación de los Estados Unidos de Norteamérica en la Primera Guerra Mundial, un conflicto entre dinastías europeas. La intervención norteamericana inclinó la balanza favoreciendo a los imperios coloniales que aumentaron sus dominios y permitió la toma del poder por los comunistas en Rusia, algo que en el futuro iba a causar graves problemas a Norteamérica. Además, unas torpes negociaciones propiciaron las causas de la Segunda Guerra Mundial.
Entre las dos guerras el País estuvo alelado y estancado ante un demagogo habilidoso. Terminada la Segunda Guerra Mundial, en medio de países arruinados, fungió como vencedor y empezó la prepotencia, se auto-designó como el gendarme del Mundo interviniendo en todas partes. Pero ante el desastre de Vietnam, sobrevino una sensación de cansancio e impotencia. 

En medio del evidente fracaso, empezó el surrealismo, al mejor estilo Hollywood, idearon un alunizaje con diversos trucos cinematográficos, deslumbrando al Mundo con el ondear de la bandera en la superficie lunar. En ese momento nadie se preguntó cómo podía ondear una bandera, donde no había atmósfera y menos viento.

En el año 2001 se fraguó otro acto surrealista, siniestro, la demolición de las torres gemelas de Nueva York, un episodio aderezado con toda clase de artilugios visuales para hacer creer que se trató de atentados suicidas ejecutados por terroristas musulmanes estrellando aviones comerciales contra los edificios. Este crimen sirvió de pretexto para el ingreso armado en el Medio Oriente invadiendo Afganistán y posteriormente arrasando Irak en una falsa búsqueda d armas de destrucción masiva.

Posteriormente, la comedia surrealista continuó con la elaboración de un maniquí al cual dotaron de un falso certificado de nacimiento en Norteamérica, una hoja de vida prefabricada, unos méritos académicos inventados y una esposa e hijas ficticias, al cual llevaron a la Presidencia. Este personaje se dedicó a desmantelar la economía de Estados Unidos y a pisotear el sentido de Patria, apoyado por unos medios periodísticos totalmente comprados por un grupo de financieros apátridas. Para rematar faena, fraguaron una falsa pandemia, aunada al fraude electoral más grande en la historia de Norteamérica, con el fin de aferrarse al poder y continuar la tarea de destrucción del País.                                                                               






Publicacion: Domingo 26 de Septiembre de 2021 
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