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Orgullo para la región y el país: científico barranqueño premiado en Inglaterra



Orgullo para la región y el país: científico barranqueño premiado en Inglaterra | EL FRENTE “Fue amor a primera vista”, confiesa Sierra. En el colegio ya sentía interés por las matemáticas y la física, así que cuando comenzaron las clases sobre los elementos fundamentales de la materia y sus interacciones, se sintió en el lugar correcto.

César Augusto Sierra Ávila, es un barranqueño, bachiller egresado del colegio Universitario de Barrancabermeja, CUBA, (establecimiento educativo en esa época propiedad de su abuelo, don Sebastián Ayala Rojas), es químico puro, egresado de la Universidad Industrial de Santander (UIS), tiene una Maestría / Magister de la Universidad de Massachussets en química y posee un Doctorado de la misma universidad en fisicoquímica orgánica.  Actualmente está vinculado con el Departamento de Química de la Universidad Nacional.

Cuando se graduó del colegio que dirigía su abuelo en Barrancabermeja, Sierra tenía dos cosas claras: quería ser militar y por ninguna razón se iba a quedar trabajando en la finca de su familia. Sus planes de ir al ejército se frustraron porque su mamá no lo autorizó.   Entonces pensó en estudiar una carrera universitaria y la novia de su hermano, que estudiaba química en la Universidad Industrial de Santander (UIS), se ofreció a ayudarlo. Fue ella la responsable de que se convirtiera en químico, pues compró el formulario de inscripción y sin preguntarle lo anotó en la lista de candidatos a la carrera de química.

“Fue amor a primera vista”, confiesa Sierra. En el colegio ya sentía interés por las matemáticas y la física, así que cuando comenzaron las clases sobre los elementos fundamentales de la materia y sus interacciones, se sintió en el lugar correcto.

Cuando estaba entrando al último año de la carrera consiguió un trabajo con la multinacional Dow, que lo obligaba a viajar visitando clientes que tuvieran algún problema. Así se fue desarrollando su talento para solucionar situaciones difíciles.

Una vez la empresa decidió irse del país, un colega volvió a señalarle el camino, como ya lo había hecho la novia de su hermano: “Usted debería estudiar un doctorado, usted es bueno para eso”.

Consiguió una beca y viajó a Estados Unidos, donde estudió una maestría y un doctorado en la Universidad de Massachusetts.   En 2005 regresó a Colombia y, luego de un breve paso por la UIS, ganó un concurso docente en la Universidad Nacional y comenzó a trabajar en el Departamento de Química.

El premio ingles
La semana pasada la Agencia de Noticias de la Universidad Nacional, Unimedios, informó que un empaque colombiano para conservar frutas hasta por 60 días fue premiado en Inglaterra.  Se trata de una bolsa desarrollada por el profesor César Augusto Sierra Ávila, del Departamento de Química de la Universidad Nacional de Colombia, que conserva en excelentes condiciones los alimentos, incluso, por periodos largos como un viaje transatlántico.

El diseño de este empaque fue reconocido con el “Premio al Liderazgo en Innovación” otorgado por la Real Academia de Ingenieros en la sesión final de pitch, en el que participaron trabajos de emprendedores de Brasil, México, Perú y Colombia.

Un nuevo empaque para gulupa
Este es uno de los inventos que más lo enorgullecen, se trata el desarrollo de un empaque para gulupa, una fruta de la cual Colombia exporta a Asia, Europa y América 3.000 toneladas cada año.

Los exportadores colombianos se quejaban porque el largo viaje de casi 35 días que debe hacer la carga por barco hasta sus destinos terminaba arruinando el 25% de las frutas.

Para evitar este desastre, los comerciantes se veían obligados a comprar unas bolsas fabricadas en Israel que conservan mejor la fruta, pero cuyo precio por unidad era cuatro veces más del que resultó tras el invento de Sierra.

César y sus colaboradores desarrollaron un empaque a mucho menor precio que prolonga la vida de la fruta por más días y que evita su deshidratación.

Esta bolsa ganadora se constituye en un significativo avance para el sector de los productores y exportadores de frutas tropicales de Colombia, en la medida en que los ingenieros, emprendedores e inversionistas británicos consideran que la tecnología aplicada tiene alto potencial para su futura comercialización.

Aunque a primera vista da la impresión de ser una bolsa convencional y transparente, muy parecida a las de los supermercados, esta integra varias características fisicoquímicas de la película polimérica, tales como su espesor y otras propiedades de aditivos específicos.

Tales características permiten darle al empaque la capacidad de modular la producción de etileno (gas determinante en el proceso de maduración de las frutas), además de controlar el proceso de deshidratación incrementando el tiempo de vida y disminuyendo las pérdidas asociadas con el peso por deshidratación durante su almacenamiento o transporte.

Además del bajo precio, el empaque diseñado en la Universidad Nacional tiene la ventaja de que se puede producir en el país, lo cual también contribuirá a incentivar la industria nacional.

Como cada fruta tiene características bioquímicas diferentes, es necesario desarrollar un empaque específico para cada variedad. Por tal razón el grupo de investigación liderado por el profesor Sierra ha desarrollado empaques para gulupa y banano, entre otras.

De sabor similar al maracuyá, pero de color morado, la gulupa es considerada como una fruta exótica muy apetecida en Europa, particularmente en Alemania y Holanda.

Según Procolombia, en la actualidad se exportan 5.447 toneladas por año, equivalentes al 22,2 % de las exportaciones colombianas en el segmento de las frutas exóticas.

Debido a sus ventajas en desempeño y a que el precio del empaque para gulupa resulta mucho más competitivo respecto al importado utilizado actualmente, la posibilidad de comercializar la bolsa desarrollada en la Universidad Nacional, llamó la atención de los estudiantes del Taller de Producción Interdisciplinario (TPI).

César Sierra, investigador de la Universidad Nacional, creó una tela que mata bacterias y una bolsa para enviar frutas a Europa, entre otros inventos. Hoy se constituye en un orgullo no solo de Barrancabermeja sino de toda Colombia por su intento de acercar la investigación académica a los problemas de la industria en el país.

Publicacion: Sabado 8 de Diciembre de 2018 
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